"Lorenzo 1997, L'Albero" es el nombre del álbum con que el cantante italiano Jovanotti rompió el silencio después de más de dos años. Un disco que salió al mercado en su país en enero pasado, que se convirtió en éxito de ventas con más de quinientas mil copias vendidas, que está en disqeurías chilenas desde fines de julio y que ya publicita su primer sencillo, "Bella".
Un disco donde también Lorenzo Cherubini -su verdadero nombre- ahora en la senda de experimentación que había dejado entrever en su anterior trabajo "Lorenzo 1994", recogiendo ritmos étnicos y particularmente aludiendo a los valores del funk. Pero en último término, como el mismo explica al teléfono desde algún lugar de Italia, se trata de las diecisiete canciones más introspectivas y autobiográficas que ha grabado a la fecha.
"Es mi disco más completo, el más espiritual, el más influenciado por mis viajes, no sólo físicos, sino mentales. Representa una búsqueda", dice Jovanotti, con la misma habitual jovialidad que ejercita en su música, aludiendo a los tres años que pasó virtualmente sobre aviones, dando giras y componiendo por lugares tan diversos como Cuba, Sudáfrica, India, israel, Estados Unidos o Chile. "Lo que siguió fueron las ganas de comunicar y compartir esas experiencias con el mayor número de personas posible", agrega.
- ¿Las preocupaciones de Lorenzo '97 siguen siendo las mismas de Lorenzo '94?.
"Yo tengo la sensación de estar siempre escribiendo la misma canción, volviendo a los mismos temas con mi música: la libertad, la energía, la política y el amor, ya sea hacia una mujer o en un sentido más amplio. Pero cuando escribo, lo hago cada vez desde un punto de vista distinto".
- ¿Y cuál es este nuevo punto de vista?.
"El que te brinda el tiempo, que cambia según la experiencia. Cuando comencé tenía veinte años, ahora tengo treinta, y creo estar preocupado de cosas más prfundas, no tanto de la imagen, que es en lo que se suele caer cuando se está en el negocio de la música. Ahora me interesa más la capacidad de cambiar que mantenerme como parte del pop o ceñirme a determinada etiqueta. No me gustaría que me vieran sólo como un rapero".
- Y en lo musical, ¿cómo influyó el tiempo transcurrido entre un disco y otro?.
"Significó un cambio en cuanto a volver un poco a las raíces de la música, a un sonido más limpio, sin distorsiones, menos pop. Fue buscar instrumentos, buscar ritmos, satisfacer mi curiosisdad con todo lo que había descubierto en Àfrica o en Amèrica. Es un disco muy variado, muy original y sincero, pero no es un disco fácil".
- ¿Hay planes de venir a Chile a mostrarlo en vivo?.
"Me entusiasmaría muchísimo. Si todo sale como lo tenemos planeado debiera ir a Chile en enero, como parte de una gira por Sudamérica. Tengo buenos recuerdos de Chile".
- ¿Sientes que en la medida en que ha evolucionado tu música, también ha evolucionado tu público hacia uno más adulto?.
"No lo sé, creo que todavía es bastante mixto, al menos en Italia. En mis conciertos veo de todo, desde niños de diez años. De todas formas, ahora noto más gente mayor que al comienzo de mi carrera. Y por eso, cuando hice este disco, pensé que tendría mucho menos éxito que el anterior. La verdad, nos ha sorprendido lo bien que le ha ido, porque sigo pensando que es un disco dificil de digerir".